las taradas

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    Vista general de dos series de dibujos del proyecto Gula.

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    Vista general de dos series de dibujos del proyecto Gula.

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    Detalle de la serie de retratos de Gula.

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    Detalle de la serie de retratos de Gula.

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    Detalle de la serie de retratos de Gula.

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    Detalle de la serie de retratos de Gula.

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    Detalle de la serie de retratos de Gula.

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    Detalle de la serie de retratos de Gula.

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    Detalle de la serie de retratos de Gula.

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    Vajilla de platos a partir de dibujos de bocas.

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    Detalle de los platos de Gula.

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    Acción del proyecto Gula en la que los asistentes toman nata y colorante para después estampar sus lenguas en un papel. 

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    Participante de la acción.

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    Participante de la acción.

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    Fotografías realizadas a los asistentes después de participar en la acción. 

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    Pieza resultante de la acción, Golosas.

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Definición de Gula

Pecado capital para la religión cristiana y el catolicismo, la gula es un vicio del deseo desordenado por el placer conectado con la comida o con la bebida. Este deseo puede ser pecaminoso de varias formas (siempre según los conceptos de dicha religión):

1. Comer o beber en exceso de lo que el cuerpo ne- cesita.
2. Cortejar el gusto por cierta clase de comida a sabiendas de que va en detrimento de la salud.

3. Consentir el apetito por comidas o bebidas cos- tosas, especialmente cuando una dieta lujosa está fuera del alcance económico.
4. Comer o beber vorazmente dándole más atención a la comida que a los que nos acompañan.

5. Desperdiciar la comida estando en la misma ca- tegoría que la de comer más de lo que necesita el cuerpo. ..................................................................................

Alimentarse es una necesidad vital para el individuo susceptible de ser pervertida, de ser convertida en un vicio destructivo o en una cuestión obsesiva.

Una necesidad básica y primaria que se vincula, inevitablemente, al cuerpo y a su aspecto. Y aunque según dicen “La vida no está hecha para contar calorías” el día a día nos demuestra lo contrario. La delgadez en la moda ha creado un nuevo canon de belleza que las mujeres deben perseguir. Un extremo difícilmente alcanzable que muchas tratan de conquistar, a base de mucho esfuerzo, y pocas logran conseguir.

En la era del culto al cuerpo el acto de comer, es hoy un acto de extremos peligrosos por su exceso o su defecto. Una condena. Una cuestión básica que ha adquirido magnitudes insospechadas en la vida de las personas, más concretamente de las mujeres. Las chicas guapas no comen como cerdas, es de mala educación.

La comida es además un ritual social. Y como bien hemos aprendido, vivir en sociedad exige normas convivencia, normas de educación.

En casa, desde pequeños, hacen que nos apliquemos en las buenas costumbres de la mesa y del comer. Hay que aprender cuanto antes qué se puede y qué no se puede hacer en una mesa con más comensales:

PROHIBIDO:
Hacer ruido al sorber, coger mal los cubiertos, comer con las manos, manchar el mantel, derramar líquidos o comida, abrir la boca al masticar, tocar la comida que no se va a comer, jugar con la comida, hablar de ciertos temas de conversación, estar mal sentado, engullir demasiada comida, mancharse la cara, las manos...

Un sinfín de normas que hay que respetar.

Es por tanto una cuestión de mal gusto comer sin control. Además, y sobre todo, comer engorda.

El proyecto Gula, habla de uno de los siete pecados capitales.
Recordemos que según el cristianismo, comer por puro vicio es una infracción, una flaqueza.

Los dibujos que se presentan para el evento Tea & Cake muestran a dos chicas arregladas y maquilladas zampando pasteles, masticando, saboreando. Bocas llenas de dulce que se desparrama por todas partes, por el pelo, por las manos, la barbilla, los labios y la nariz. Como si de niñas pequeñas se tratase. Dos chicas que juegan con la comida, que disfrutan por puro vicio del dulce, del perfecto pastel.